Lasagna boloñesa

«Oh, no, otra vez lasagna» – dijo nunca nadie.

Si eres de los que adoran la pasta en todas sus combinaciones, entonces eres de los míos. Desde los clásicos macarrones con atún por menos de 1€ a los que muchos de nosotros nos hemos visto obligados a recurrir en nuestros años de estudiantes… Hasta una deliciosa y nutritiva lasagna hecha al estilo casero y con mucha paciencia.

Esta lasagna es bastante fácil de hacer, sobre todo si conoces las 2 claves para que una lasagna quede deliciosa.

Haz una salsa perfecta y jugosa.

Lo más importante para que el sabor de la lasagna sea perfecto es la salsa de tomate y carne. En esta receta yo he escogido un sofrito sencillo que nunca falla y se hace en 4 pasos. En este tipo de recetas yo siempre recomiendo tener todos los ingredientes preparados y las verduras cortadas de antemano, para evitar cualquier despiste culinario. Yo he escogido carne de ternera porque en casa nos gusta más su sabor, pero podéis utilizar la combinación que más os guste (ternera, ternera + cerdo, cerdo… )

Lo primero será pochar la cebolla cortada en cuadrados en un poco de aceite de oliva y una pizca de sal. Después, añadimos la zanahoria y, cuando ambas estén blanditas, echamos la carne picada y añadimos las especias. En nuestro caso, hemos usado: pimienta negra, orégano, albahaca y pimentón de la vera.

En este punto recomiendo tener el fuego bastante alto, ya que la carne soltará sus jugos al principio y queremos que se evaporen. Un truco para conseguir un sofrito súper sabroso es añadir en este punto medio vaso de vino blanco y dejar evaporar el alcohol con el fuego alto, pero esto es totalmente opcional.

Cuando la carne esté cocinada, añadimos el tomate triturado, bajamos el fuego y dejamos que se cocine el tomate con la sartén tapada. Cuando lleve un rato cocinando, probamos el tomate y, si está muy ácido, añadimos media cucharadita de bicarbonato y rectificamos de sal si es necesario.

Ahora solo queda dejar que reduzca con la sartén destapada a fuego medio. Y ya tendremos nuestra salsa deliciosa y jugosa. Mientras termina de cocinarse podemos ir preparando el segundo pilar de esta receta: la bechamel.

Consigue una bechamel fina y cremosa.

El secreto de una bechamel perfecta es estar muy atentos con las cantidades y con la temperatura, para que no nos queden grumos ni sabores extraños.

Generalmente para una bechamel normal se utiliza la misma cantidad de harina que de mantequilla pero, en este caso, la queremos un poco más líquida, así que usaremos 50g de mantequilla por 30g de harina y medio litro de leche.
Ponemos a calentar la mantequilla en un cazo a fuego bajo. Para que os hagáis una idea, mi vitrocerámica tiene del 0 al 9 y yo lo hago en el 3 y medio. Para evitar los grumos yo uso unas varillas metálicas, por lo que es mejor no usar un recipiente que se pueda rallar.

Cuando se haya derretido completamente la mantequilla y esté caliente, añadimos la harina, mezclamos muy bien con las varillas y dejamos que se cocine bien la harina, hasta que tenga un color dorado y esté burbujeando.

En este momento añadimos la leche poco a poco removiendo, podemos echarla en 4 o 5 tandas e iremos añadiendo más conforme vaya espesando nuestra bechamel .

Cuando la bechamel esté lista, ya solo nos queda escoger un recipiente adecuado para horno y empezar a montar nuestra lasagna. Las láminas de pasta que yo he utilizado han de estar a remojo en agua caliente unos minutos antes de utilizarse.

Para montar la lasagna, simplemente hay que poner un poco de salsa de tomate en la base del recipiente, para que la pasta no se pegue y repetir estos pasos tantas veces como queráis:

  1. Ponemos una capa de pasta
  2. Añadimos una capa de salsa bolognesa
  3. Echamos con cuidado un poco de bechamel por encima y la extendemos
  4. Añadimos unos trocitos de queso mozarella (opcional)

En la capa final, ponemos la pasta y, directamente sobre esta, añadimos una generosa capa de bechamel, unos trozos de queso mozarella y espolvoreamos un poco de queso parmesano por encima.

¡Y ya tenemos nuestra lasagna montada!

Ahora solo le queda un golpe de horno y estará lista para comer.

Espero que os guste esta receta. Si la hacéis, no dudéis en etiquetar a sanicioso en las redes o usar el hashtag #sanicioso. Además, podéis dejarme comentarios en esta página con vuestras valoraciones y experiencias con esta receta. ¡Espero que la disfrutéis!

Lasagna tradicional

Tiempo prep1 h
Tiempo cocción5 h 45 min
Tiempo total1 h 15 min
Plato: Plato principal
Cocina: Italiana
Raciones: 4 personas

Ingredientes

  • 3 cdas aceite de oliva virgen extra
  • 1 cebolla
  • 2 zanahorias
  • 500 g carne picada de ternera
  • 1 cdta sal
  • 1 cdta pimienta negra
  • 1 cdta orégano
  • 1 cdta albahaca
  • 1/2 cdta pimentón de la vera
  • 500 g tomate natural triturado
  • 1/2 cdta bicarbonato
  • 50 g mantequilla
  • 30 g harina (dos cucharadas)
  • 500 ml leche entera
  • 1/2 cdta nuez moscada molida
  • 100 g queso parmesano (rallado)
  • 200 g mozarella fresca (cortada en dados)
  • 10 láminas pasta para lasagna (aprox.)

Elaboración paso a paso

Sofrito:

  • Pica la cebolla y la zanahoria en pequeños cubos.
  • Pon el aceite de oliva en la sartén, y cuando esté caliente, añade la cebolla y sofríe a fuego medio alto 2 hasta que esté transparente (3 minutos aprox.)
  • Añade la zanahoria y continúa cocinando a fuego medio unos 7 minutos.
  • Añade la carne picada y sofríe desmenuzando la carne con la cuchara de madera hasta que la carne pierda el color rojo.
  • Añade las especias, la sal y la pimienta, mezcla bien, y echa el tomate. Rectifica con un poco de bicarbonato sódico si el tomate está muy ácido*.
  • Baja el fuego y déjalo cocinar tapado durante 20 minutos, removiendo cada 4-5 minutos.

Bechamel:

  • Calienta la mantequilla en un cazo pequeño a fuego bajo hasta que se derrita por completo.
  • Añade la harina y, sin dejar de remover, deja que se cocine la mezcla hasta que coja un color dorado (3 min. aprox.).
  • Ahora añade la leche poco a poco y sin dejar de remover hasta conseguir la consistencia adecuada.

Montaje:

  • Pon un poco del sofrito en la base para que no se pegue la pasta y añade las láminas de pasta que necesites para formar la primera capa**.
  • Añade una capa de salsa bolognesa.
  • Echa con cuidado un poco de bechamel por encima y extiéndela.
  • Añade unos trocitos de queso mozarella por encima (opcional).
  • Repite estos últimos 4 pasos tantas veces como quieras y, termina con una capa de pasta cubierta con una capa de bechamel generosa.
  • Añade el queso parmesano rallado.

Horno:

  • Mete la lasagna al horno precalentado a 180ºC durante 10-15 minutos o hasta que el queso esté fundido y dorado.

Notas

*Comprueba la acidez y corrige con una pizca de bicarbonato solo en caso de ser necesario. Si no tienes, puedes añadir una cucharadita de azúcar. 
**Sigue las instrucciones del faricante de la pasta, algunas necesitan cocción previa y otras no. 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Puntúa esta receta